Testimonio de lo vivido en Quito

Reunión con Silo y Mensajeros, octubre 22, 2006. Experiencia de Fuerza  

No lo logro conectar con lo intelectual, es sentir, la expresión de lo más hermoso que he tenido hasta ahora, expansivo suave y sencillamente amor bondad el mayor cariño.

Una fuerza total en el cuerpo conecte uno con el otro y todos a su vez.  Gracias de lo vivido energía mía con Silo y él conmigo esta aquí conmigo aun  causando  tanta alegría, llanto de tanto agradecer por facilitarme esta experiencia. 

Llanto viene pero fluye suave es hermosa.  Una belleza siento en mi.

Un fuerte reposo ingresa eso una calma dentro de mi cuerpo y mi ser, la bondad mía la siento que despierta aun más, más fuerte.

Imaginar a los más cercanos a los que no conozco y los de la Sala del Centro del Mundo fui dejando el llanto y junto con el dar lugar a la alegría de sentirme tan amada y amando decirlo fue culminante.

Al abrir mis ojos siento un gran  impacto mucha fuerza, me siento en una silla y recupero , me dirijo a Silo lo abrazo lo beso y le doy las gracias y me dice “linda tu experiencia “  y me dice “gracias a ti”, agradezco a mi amiga y doy gracias de nuevo siento el cuerpo impactado, voy como conectando lo intelectual surgen amigos  que me buscan y abrazan pero como reconfortando diciéndome que quieren hablarme, que de donde vengo.  Un ambiente cálido y dulce. Inicio mi silencio me conforta silenciarme, cuidar tanta fuerza, calidez paz y amor, no converso mucho guardo, siento mucho a todos a mi misma.

Me amo más, salta la belleza interna lo más hermoso  que tenía en mi ser y no había acariciado antes.

Intento silenciarme para mantener este contacto, ese momento que aun cuando escribo no ha se ha ido, tan lindo, tan hermoso, amoroso y dulce.

Siento ganas de dar este testimonio  suave, muy suave sin mas descargas mas pausa alegre muy alegre pero quieto.   Más quieta la forma mía

Testimonio de Emilia Sibaja  (Costa Rica)               

                                                                                                                 

  Desde aquel 22 de Octubre la sensación en el corazón no ha cesado de estar presente , luego de aquella experiencia en donde me vi de pronto en torno a un espacio diferente en otro tiempo , sumergido en una oleada poética que inspiro mi espíritu, Silo estaba ahí presente permitiendo que la fuerza se manifieste … Oleadas y súbitas sensaciones de alegría pasaban como ráfagas enviadas por los Dioses…Entonces me conecte con el conjunto y la fuerza era aun mayor más grande más poderosa…y entonces lo innombrable sucedió y desde ahí no hay palabras que lo describan, solamente un experiencia. Gonzo Mensajero de Ecuador  (Gonzalo Meneses)                                                     

Reunión de mensajeros y ceremonia de imposición realizada por Silo.

Domingo 22 de Octubre del 2006 

Nos reunimos en el salón del hotel Río Amazonas en Quito personas interesadas en el mensaje. Llegué como a las 5 30 pm ya habían empezado y Silo hablaba de la sala de Manantiales en Chile, se pasó un video de su acto de inauguración.

 

Antes de la ceremonia de imposición Silo habló acerca de la actitud recomendada para realizar las ceremonias que entendí más o menos así: ¨ Es importante que nos conectemos desde lo profundo de nosotros, reconciliándonos con nosotros mismos, conectando con lo afectivo, es muy importante partir desde esa condición de acercamiento a nosotros mismos de sentir lo que sucede en nuestro interior con afecto con suavidad como con cariño, hay que disponerse en una actitud que ayude a que se produzca alguna experiencia no es desde la cabeza que hay que conectar si no desde la emoción. ¨ Quizá es lo que a mí me quedo más claro.

 

Al comenzar la ceremonia su tono era muy suave y conectivo su voz baja como para ser escuchada desde adentro, es como si uno la escuchara en su interior no afuera, muy cálida y amable como buscando filtrarse por todos los resquicios del cuerpo, iba llegando…despacio…sin apremios, uno sentía que la reconocía en su interior, venia desde adentro, iba topando fibras profundas y se sentían una  oleadas de calor que llegaban por todas partes…sentía como el cuerpo se iba aflojando y era como si fuesen cayendo varias capas de el desde afuera hacia adentro, como despojándome de todo lo que me servía de coraza o de protección hacia fuera y solo quedaba la sensación de una luz en todo mi cuerpo, era como si fuese mi cuerpo solo de luz…y calor…sentía que los cuerpos transparentaban, y reflejaban, eran capaces de recibir y devolver esas sensaciones como si me atravesaran múltiples haces de luz que venían de todos lados, no sentía mi cuerpo, una emoción profunda y alegre empezaba a emerger del centro de mi pecho, mis lágrimas se deslizaban por las mejillas, tibias, sentía que me aflojaba cada vez más mientras escuchaba la voz del maestro como lejana y me abría desde adentro, sentía que recibía esa calor con alegría, estaba sonriente…cuando terminó la ceremonia y abrí los ojos todos estaban en un estado muy similar al mío como tocados, conmovidos y con muchos deseos de acercarnos mutuamente, sentí el impulso de abrazar a todos los que estaban el la sala y en cada abrazo reconocía en mi interior el interior del otro, reconocía una experiencia compartida y sentida como si fuésemos un solo cuerpo con muchas sensaciones que se encontraban, se mezclaban, y me surgió un gran amor…por todos, sentí como esa parte que uno tiene que esta en el otro también, era como si los pedazos se hubieran encontrado, como encontrar mi otra parte que estaba perdida y ahora me sentía completa, y me sentía fuerte y alegre de encontrar esas otras partes…de reconocerme en el otro…después busqué al maestro quería acercarme a él, aunque nunca se como hacerlo, me da recelo o no sé que decirle, despacio por detrás me fui acercando mientras firmaba libros y daba abrazos, hasta que me atreví y le tomé las manos… fue un impulso… él me miró y fué como si lo mirara largamente aunque solo fueron segundos, para mi fueron largos momentos le di las gracias y entonces el puso su mano en mi pecho y me dijo ¨Que todo vaya bien…¨ me volví a una de las sillas sintiendo que mi corazón latía fuertemente y las lagrimas volvieron, caían con suavidad, sin prisa y me sentí profundamente agradecida por haber tenido la oportunidad de acercarme a mi misma de esa manera, me sentí muy liviana, como flotando, sin tiempo, sin espacio, sentí una profunda calma y alegría, un profundo amor, con la única certeza de lo que sentía en ese momento, y así me quede en silencio escuchándome nuevamente desde adentro, escuchando algunas voces, algunas palabras, escuchando…como mecida desde adentro, como si escuchara una melodía, una lejana música que venia desde mi interior y así me hubiera quedado agradeciéndole a la vida esa posibilidad de sentir, si no fuera porque un momento después recordé quien era y todo volvió, regresé a este tiempo y a este espacio, y las imágenes aparecieron, miré y observé, me contaron cosas…pero ya descubrí que puedo entrar… y salir…y sé que hay caminos internos, que pueden mostrarme hacia donde ir, siempre que pida profundamente despertar esa mirada y entrar en contacto con lo sagrado que habita en mi interior.

 

De aquí en adelante me gustaría mucho profundizar en estas experiencias participar del mensaje y ver la manera de que inspire mi vida, siento que es el momento en que se lo puede difundir porque la gente cada vez más siente esa necesidad de dejar de buscar las respuestas afuera y empezar a encontrarlas dentro, me siento con muchos ganas de empezar por llevarlo a mi gente cercana porque creo que esta abriéndose y buscando estas experiencias sin saber que las hay y que pueden ser muy inspiradoras para sus vidas.

Madeleine Loyzaga

Advertisements